domingo, 10 de mayo de 2015

Universidad de Concepción
Facultad de Educación
Depto. de Ciencias de la Educación








La educación como herramienta para el desarrollo individual










Victoria Zamorano
Profesor Dr. Daniel Neira




Como propósito para este trabajo quisiera manifestar mi interés por esclarecer ciertas ideas, muchas veces reforzadas en las diferentes instituciones educacionales, como que la carrera que uno decide estudiar y ejercer en la vida es la que te define como persona. Ya que es así, como muchas personas a lo largo del tiempo pierden parte de sus capacidades al no poder desarrollarlas, por encontrarse encasillados en un área delimitada a lo que su profesión o trabajo respecta.
Creo que debemos reconsiderar el fin para el cual estudiamos. Los estudios deberían ser un complemento para nuestra vida, una forma de desarrollar nuestras capacidades, sin tener que verlas limitadas por los estándares que la sociedad nos impone.
Dicho esto, quisiera reafirmar el modelo de educación griego, donde se fortalece al niño, a través del “saber ser” (transmisión de valores) y del “saber hacer” (saberes técnicos).

Este trabajo será desarrollado en torno a la pregunta:
<<¿Una carrera universitaria nos define y limita como persona?>>

Esta pregunta la desarrollaré basada en mi experiencia estudiantil.
Desde pequeña recuerdo como mis profesores solían motivarme por la buenas calificaciones que obtenía, y animándome a seguir así, ya que serían de gran beneficio para mi futuro. Constantemente, en la medida que pasaba el tiempo, la motivación por obtener buenas calificaciones eran mayores. Cursando la enseñanza media se hacía más y más importante el definir la carrera que seguiríamos en el futuro. Ahí ya podía ver como se nos limitaban nuestras capacidades. Yo estudiaba en un Liceo Científico-Humanista, en el cual, en tercero medio debíamos elegir entre el área científico-matemático o humanista (primera limitación). También recuerdo que durante los dos últimos años de enseñanza media, los encargados del plan orientador, nos aplicaban diversos test, para identificar nuestras habilidades e intereses (segunda limitación). En el desarrollo de estos test, muchas veces me sentía obligada a seguir una sola línea dentro del test para que luego el resultado arrojara sólo un área de interés o de habilidades. Creyendo que si obtenía más de un área de interés o de habilidades, seria erróneo.  Esto lo creía ya que nuestros profesores, o quienes nos educaban en el área de orientación vocacional, nos solían decir que por medio de las preguntas realizadas sabríamos que carrera queríamos estudiar o que área seguir en la Educación Superior. Algunos alumnos lograban obtener solo un área de interés y habilidades. Otros obteníamos muchas. Parecía incorrecto, pero ahora luego de estudiar más profundamente el origen y de que tratan las diferentes teorías de la educación, puedo comprender que el error está en la noción que tenemos de educación. Por eso mi interés de reforzar la idea de la Paideia, ya que era lógico que uno no obtuviese una sola área de interés y habilidades en los test aplicados, porque el ser humano ha sido creado con grandes y variados potenciales a desarrollar, entonces obviamente uno no puede obtener como resultado una sola área de interés, o decidirse por una carrera que agrupe todos tus anhelos como persona.
Otra experiencia que me hace creer que es necesario tener una educación más integral, es que en los diferentes colegios y liceos, sean estos públicos, particulares o particulares subvencionados, se dedican durante cuatro años a prepararnos para rendir una prueba (PSU), que te limita sólo a elegir “ciertas carreras” y en “ciertas universidades” como única propuesta a seguir (tercera limitación).
Esta tercera limitación, refiriéndome a que el Liceo o Colegio te prepara sólo para rendir una prueba de selección universitaria, delata la pobreza educacional que existe hoy por hoy. Somos preparados en solo cuatro áreas de conocimiento, siendo que la gama de áreas en las que uno puede desarrollar su pensar o sus capacidades intelectuales son muchas más.

A modo de conclusión, lo primero que me gustaría mencionar es que lo más importante no es lo que la sociedad te impone como fin a realizar. Es decir, muchas veces aceptamos ser limitados por la idea de que uno a cierta edad debe tener una profesión, una casa, un auto, una familia, y puede ser que la autorrealización de esa persona no esté necesariamente en esa forma de vida. Tal vez, esa persona quisiera desempeñarse en más de una profesión, o integrar de forma paralela otras actividades a su desempeño laboral.
El valor del ser humano se empobrece cada vez que se limita. La persona como criatura está dotada de diferentes habilidades y capacidades, que desde niños innatamente se manifiestan hasta el momento en que otros, sean estos: padres, instituciones o la misma sociedad, nos comienzan a limitar. Es ahí cuando la persona se empobrece, ya que perdemos esa riqueza que teníamos cuando niños, como  el poder desarrollar distintas actividades tanto a nivel intelectual o físico.
La educación, como es practicada hoy en día, yo la definiría bajo las teorías de:
- Teoría Sistémica. Esta teoría plantea que somos piezas que entran a un sistema, para luego exponernos a la sociedad y así ser parte de ella, y colaborar con esta misma. Es por eso que yo creo que la educación que estamos recibiendo necesita ser reformada, ya que estamos simplemente siendo moldeados para satisfacer el modelo social que se nos impone. Y no se nos está dando la oportunidad de ser educados bajos nuestras aspiraciones y habilidades.
- Teoría Funcionalista de la Educación. Esta teoría apunta a educar a los ciudadanos en base a las necesidades de un determinado país. Incentivándonos a desarrollar las habilidades que el país necesita que tengamos y no lo que nosotros necesariamente queremos. Bajo esta teoría seguimos limitando a la persona en las habilidades que pueda desarrollar, y es así como se continua buscando encasillar a una persona dentro de un área específica, para que sea útil según los estándares sociales, pero nuevamente se olvida que una persona que no se desarrolla en plenitud no es feliz, y por lo tanto no se desempeña bien en los diversos ámbitos de su vida.
Es por eso que creo necesario fortalecer lo que expone la teoría de la Paideia de Werner Jaeger, ya que es fundamental para la crianza de los niños, la transmisión de valores y saberes técnicos. La naturaleza del hombre en su doble estructura corporal y espiritual, crea condiciones especiales para el mantenimiento y la transmisión de “su forma peculiar”.
Aquella fuerza que conduce a los humanos a la búsqueda del desarrollo de “potencialidades integrales”, debido a esto me gustaría hacer mención a lo que V. García Hoz señala como aspectos característicos de la calidad educativa: la integridad, para que el proceso educativo se manifieste como algo completo; y la coherencia, que evitará la perdida de la calidad entre una serie de elementos disgregados sin sentido. También V. García Hoz considera la “eficacia” como indicación de que una actividad ha alcanzado el fin que persigue. Todo esto fortalece la idea de centrarse en los procesos del ser de una persona, que es a lo que todo tipo de educación debería apuntar.
Comprendiendo las teorías que rigen nuestra educación y a lo que debiera aspirar, podemos continuar desarrollando las ideas que uno tiene preconcebidas. Al pensar en educación, uno cree que es una forma de desarrollarse plenamente, pero sin darnos cuenta estamos siendo limitados por ella misma. Muchas veces se cree que mientras más uno se educa, uno más libertades puede tener, uno es libre, uno ha tenido acceso a “mucha educación”  valga la redundancia, pero muy por el contrario, poco a poco uno se va dando cuenta de que simplemente está siendo parte una vez más de lo que la Sociedad impone de una u otra manera.
La educación, debería llenar los vacios y deseos del ser humano, de realizar una, dos, tres o más actividades que uno cree importantes para la autorrealización, e incluso para la felicidad propia, pero por el contrario, nos decepcionamos en el camino, y muchas veces, nos vemos forzados a tomar decisiones tan importantes como un cambio de carrera, o estudiar para otra profesión, en momentos de la vida en que uno pensaría debería estar ya satisfecho como persona. Esto ya que a los 18 años, cuando muchas veces no tenemos claro que hacer o que carrera seguir, elegimos algo para toda nuestra vida, y más tarde cuando ya hemos pasado años, trabajando bajo reglas y condiciones muchas veces que nos hacen infelices, debemos decidir y optar valientemente por hacer algo que realmente colme nuestros anhelos.
Es por esta causa y muchas más, que esta educación, tan parcelada que recibimos hoy por hoy, no alcanza para renovar una sociedad, pobre y carente de sentido. Vivimos en un círculo vicioso, donde finalmente nos acostumbramos a ser infelices, a vivir bajo condiciones de insatisfacción laboral, ya que estamos limitados a sólo desenvolvernos en un área.
Las probables consecuencias que se desprenden de considerarse el planteamiento de mi trabajo son que nuestra sociedad estaría constituida por personas satisfechas y felices con lo que hacen, que no se sienten ni encerradas, ni oprimidas, ni obligadas a cumplir cierto tipo de expectativa más que la propia. Creo que si nos sentimos bien interiormente, eso instantáneamente se refleja en nuestras acciones. El proceso de enseñar y aprender se da todos los días de nuestras vidas.
Las consecuencias que se producirían de ignorarse el planteamiento son que nos convertiríamos en seres humanos sin desarrollo, enfocados en una sola tarea, viviendo sin conocer la dicha de poder conocer otras motivaciones que nos harían cambiar nuestra forma de vida y pensar. Concebiríamos la educación como un proceso en un determinado tiempo, para nunca más aplicarla. Lo que es erróneo, ya que día a día debemos seguir formándonos y educándonos, lo que nos permitiría desarrollar nuestras habilidades.
Todo este trabajo lo he basado en mi experiencia como una joven que entra por segunda vez a la Universidad. En las palabras que me repiten mis padres. Y en cómo he logrado crecer desde la enseñanza media hasta este instante. Como he aprendido a conocerme, aprovechar mis habilidades, las oportunidades que me da la misma educación, pero nunca limitarme a realizar una sola cosa, sino relacionar todo lo aprendido, en el colegio, universidad, vida familiar y personal, y aplicarlo en el día a día.
También el complementar mi experiencia con lo visto en clases, en cada una de las teorías, ha sido fundamental para descubrir que la educación necesita ser reformada en algunos aspectos y teniendo en claro el modelo a seguir de la paideia griega, destacando la transmisión de valores y el desarrollo individual como personas, destacando nuestras diferencias.






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